kolokao     Fecha  3/04/2016 13:30 
Host: No mostrado/ Not shown    IP: No mostrado/ Not shown    Sistema: Windows NT


Volver al foro Responder Bucólica   Admin: Borrar 	mensaje
 
Mensaje
El frente ya amenazaba ayer por la tarde, pero invadió esta mañana el valle. Procedente del oeste, iba imponiéndose marcando la predominancia del gris sobre el verde de los campos y el fondo de colinas arboladas.

El aire frío, jamonero, propio de la sierra lo impulsaba a apoderarse y señorear el valle del Silencio al borde del cual se asoma mi casa, llegando a ocultar la vista de Cañaveral, al pie de las primeras estribaciones montuosas al este.
Su propia carga de agua, unida al frió, hacía que su densidad fuera cada vez mayor, llegando las nubes a tocar la cima y las laderas de alguna colina, semejando la niebla humo que subiese desde estas al cielo, efecto aumentado por el Solo que parece intermitente, calentando la masa gaseosa y, al disminuir su peso, combatiendo su gravidez.
No estoy seguro de que llueva, es primavera y la pugna entre la masa y grisedad del frente y el calor del Sol es ajustada. Levantará, o no, se precipitará anegando la tierra.

Me preguntaba mi niña cuando llegué al pueblo y hacía con ella y su banda el relevo para quedarme con mi señora y ellos partir al Puerto, ateridos de frío del largo invierno serrano que han pasado a caballo entre el pueblo y Berlín, que si venía a descansar del orden.

Y le dije que no, que al contrario. Y le conté que una tarde, tomando café con tarta delante del castillete del Puerto (espantosamente restaurado en los 70 con ese marchamo del “Spain is different, pero no mucho”, propio de aquellos tiempos, el Alcázar se alza con el fondo de una alta colmena residencial de aquellas del crédito sindical.

La mirada resbala desde ella a los fingidos alminares, de ellos a las murallitas de exin castillos, Lugo bajan a la estatua de un Alfonso X con pinta de mariquita, las aceras, probablemente del XIX y repuestas periódicamente en el mismo estilo, un escuálido parterre con naranjos, el bordillo y la carretera. Puro desorden. Farallones naturales sustituidos por la pared de la colmena humana, casas de labor cuyos tejados convierte el amanecer en surcos en la tierra permutados por murallas y torres de decorado de película de época cutre, de las de CIFESA, bosques de castaño y encina sustituidos por arbolado urbano y el serpenteante camino de las huertas envuelto en el peor papel de regalo posible, de asfalto.

El orden, le conté, era aquello, aquel pueblo serrano.
Mi yerno terció hablando sobre logos y nomos, sobre las leyes, la ordenación, que imponían la actividad y la lógica humanas, tipo código de la circulación y la ordenación procedente del orden fenoménico del mundo, tipo Ley de la Gravitación.

Y es que mi yerno, aunque sólo sea a fuer de yerno, es un poco gilipollas, las cosas como son.
Pero mi hija y la amiga estaban ateridas después de este invierno nórdico-montañés e iban locas por la playa y el Sol del Puerto, abreviaron las despedidas, cargamos el coche y se fueron cagando leches.

Y aquí estoy, con mi señora y mi gata, viendo como, ordenadamente, el Sol de abril gana definidamente la partida al frente, que va aumentando su altura y disminuyendo su concentración, y se enseñorea esta vez definitivamente, por hoy, del valle y como desvela la imagen blanca, como de esqueleto de dinosaurio antediluviano, de Cañaveral ahí abajo mientras escucho como único sonido los esquilones de las ovejas.

Puro orden.

K.

Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra.
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra. (Lorca)                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

Imagen:

http://hinojales.org/wp-content/uploads/2014/07/hinojales.jpg
 

Respuestas (0)
 
  • » Bucólica « - kolokao - 3/04/2016 13:30 


Volver Responder
 
Nombre
E-Mail
Asunto
Web
Enlace a una
imagen

Mensaje