irichc     Fecha  17/06/2002 15:00 
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Volver al foro Responder El rito sacrificial en el brahmanismo. La unidad palabra-mundo.   Admin: Borrar 	mensaje
 
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Prapathaka 2

(...)

Se debe meditar sobre el quíntuple saman en todas las aguas. Cuando se forma una nube, es la sílaba hin; cuando llueve es el prastava. Cuando [las aguas] fluyen hacia el este es el udgitha; cuando fluyen hacia el oeste es el pratihara. El océano es nidhana. Quien sabiendo esto medita sobre el quíntuple saman en todas las aguas, no muere en el agua, es rico en ella.

Se debe meditar sobre el quíntuple saman en las estaciones. La primavera es la sílaba hin; el verano es el prastava; la estación de lluvias es el udgitha, el otoño es el pratihara. El invierno es el nidhana. Las estaciones pertenecen a quien sabiendo esto medita sobre el quíntuple saman en las estaciones.

Se debe meditar sobre el quíntuple saman en los animales. Las cabras son la sílaba hin; las ovejas el prastava. Las vacas son el udgitha; los caballos el pratihara. El hombre es el nidhana. Los animales le pertenecen a quien sabiendo esto medita sobre el quíntuple saman en los animales, y se vuelve rico en animales.

Se debe meditar sobre el supremamente excelente quíntuple saman en los alientos vitales. Prana es la sílaba hin. La palabra es el prastava; el ojo es el udgitha. El oído es el pratihara; la mente es el nidhana. Éstos son los más excelentes. A quien conociendo este quíntuple saman en los alientos medita sobre el más excelente saman, le pertenecen los mundos y obtiene los más excelentes mundos. Esto en relación al quíntuple saman.

Ahora, el séptuple. Se debe meditar sobre el séptuple saman en la palabra. Lo que en la palabra es hum es la sílaba hin; lo que es pra es el prastava. Lo que es a es comienzo (adi). Lo que es ud es udgitha; lo que es prati es pratihara. La palabra da su leche, la leche de la palabra, a quien conociendo esto medita sobre el séptuple saman en la palabra, y se vuelve alguien rico en alimentos, alguien que come alimento.

Luego, se debe meditar sobre el séptuple saman en el sol. Es saman ("igual") porque es siempre el mismo, y la gente piensa: "Está vuelto hacia mí, está vuelto hacia mí". Por eso es saman. Se debe saber que todos estos seres dependen de él, y por eso pronuncian la sílaba hin. En verdad, participan de la sílaba hin del saman. Así, cuando ha surgido, es el prastava. Los hombres dependen de eso. Por eso deseosos de alabanza, deseosos de celebridad, participan en el prastava. En verdad, participan del prastava de ese saman. Cuando es el momento de reuinir las vacas para ordeñarlas es adi. De eso dependen las aves. Por eso se sostienen sin apoyo en el aire y vuelan. En verdad, participan del adi de ese saman. Luego, cuando es exactamente mediodía, es el udgitha. Los dioses dependen de eso. Participan en el udgitha de ese saman; por eso son las mejores [criaturas] de Prajapati. Lo que sigue al mediodía, antes de la tarde, es el pratihara. De eso dependen los embriones. Por eso son sostenidos (pratihrta), no caen. En verdad, participan del pratihara de ese saman. Lo que sigue a la tarde antes de la puesta de sol es el upadrava. De eso dependen los animales salvajes. Por eso cuando ven un hombre corren (upadravanti) a refugiarse en una cueva. En verdad participan del upadrava de ese saman. Tras la puesta del sol es el nidhana. De eso dependen los antepasados (pitr). Por eso los ponen a un lado (nidadhanti). Participan del nidhana de ese saman. Así, en verdad, se medita sobre el séptuple saman en el sol.

Luego se debe meditar sobre el séptuple saman medido sobre sí mismo, [y que lleva] más allá de la muerte. La sílaba hin tiene tres sílabas, el prastava [también] tres: de allí lo igual. Adi tiene dos sílabas; pratihara cuatro sílabas. [Si tomamos una] de allí [y la ponemos] aquí, igualdad. Udgitha tiene tres sílabas; upadrava cuatro sílabas. Tres y tres, es lo mismo si se deja de lado una. Tres sílabas: igualdad. Nidhana tiene tres sílabas. También es lo mismo. Éstas son las veintidós sílabas. Con la vigesimaprimera se obtiene el sol. En verdad el sol es el vigesimoprimero [contando] desde aquí. Con el vigesimosegundo conquista lo que está más allá del sol.

La mente es la sílaba hin, la palabra es el prastava, el ojo el udgitha. El oído el pratihara; prana, el nidhana. Éste es el [saman] gayatra tejido en los alientos. Quien conoce así el Gayatra tejido en los alientos, posee el prana, alcanza la totalidad de la extensión de la vida, vive bien, tiene numerosos descendientes, es rico en ganado, grande en fama. Se debe tener una gran mente. Ésa es la regla.

Se frota, es la sílaba hin; surge humo, es el prastava. Arde, es el udgitha. Se producen ascuas, es el pratihara; se extingue, es el nidhana. Éste es el [saman] Rathantara tejido en el fuego. Quien conoce así este [saman] Rathantara como tejido en el fuego, obtiene el brillo del conocimiento, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendientes y en ganado, de gran fama. No se debe beber ni escupir en dirección al fuego. Ésa es la regla.

Uno llama, es la sílaba hin; propone, es el prastava. Yace con la mujer, es el udgitha; yace sobre la mujer, es el pratihara. Llega a la conclusión, es el nidhana. Éste es el [saman] Vamadeva tejido en la unión sexual. Quien conoce así este [saman] como tejido en la unión sexual, se une [y] en cada unión se procrea a sí mismo, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendencia y ganado, de gran fama. No se debe rechazar a ninguna [mujer]. Ésa es la regla.

Cuando sale el sol, es la sílaba hin. Cuando se ha elevado es el prastava; cuando es mediodía es el udgitha. Cuando es de tarde, es el pratihara. Cuando se ha puesto, es el nidhana. Éste es el [saman] Brhat tejido en el sol. Quien conoce así este [saman] Brhat como tejido en el sol, se vuelve resplandeciente, come alimentos, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendientes y ganado, de gran fama. No se debe censurar al [sol] ardiente. Ésa es la regla.

Se forman nubes cargadas de lluvia, es la sílaba hin. Se forma una nube, es el prastava. Llueve, es el udgitha. Truena y relampaguea, es el pratihara. Cesa, es el nidhana. Éste es el [saman] Vairupya tejido en la lluvia. Quien conoce así este [saman] Vairupya tejido en la lluvia obtiene ganado bello y de muchas formas, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendientes y ganado, de gran fama. No se debe censurar la lluvia. Ésa es la regla.

La primavera es la sílaba hin; el otoño es el prastava. La estación de las lluvias es el udgitha, el otoño el pratihara. El invierno es el nidhana. Éste es el [saman] Vairaja tejido en las estaciones. Quien conoce así este [saman] Vairaja como tejido en las estaciones resplandece con descendientes, ganado y el brillo del conocimiento sagrado, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendientes y ganado, de gran fama. No se debe censurar a las estaciones. Ésa es la regla.

La tierra es la sílaba hin, la atmósfera es el prastava; el cielo es el udgitha; las regiones del espacio son el pratihara. El océano es el nidhana. Éstos son los [versos] del [saman] Sakvari tejidos en los mundos. Quien conoce así estos [versos] del [saman] Sakvari tejidos en los mundos, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendientes y ganado, de gran fama. No se debe censurar a los mundos. Ésa es la regla.

(...)

El cabello es la sílaba hin; la piel es el prastava. La carne es el udgitha; el hueso es el pratihara; la médula es el nidhana. Éste es el [saman] Yajnayajniya tejido en los miembros. Quien conoce así este [saman] Yajnayajniya como tejido en los miembros, posee miembros, no tiene defectos en ningún miembro, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendientes y ganado. No se debe comer médula por un año, ésa es la regla. O no se debe comer médula en absoluto.

El fuego es la sílaba hin, el viento es el prastava, el sol es el udgitha. Las estrellas son el pratihara, la luna el nidhana. Éste es el [saman] Rajana tejido sobre las divinidades. Quien conoce así este [saman] Rajana como tejido sobre las divinidades, va al mismo mundo, a la igualdad, alcanza la plena extensión de la vida, vive bien, es rico en descendientes y ganado, de gran fama. No se debe censurar a los brahmanes. Ésa es la regla.

El triple conocimiento es la sílaba hin, los tres mundos aquí son el prastava. El fuego, el viento y el sol son el udgitha; las estrellas, los pájaros y los rayos de luz son el pratihara. Las serpientes, los gandharvas y los padres son el nidhana. Éste es el saman tejido en todo, se convierte en todo. Sobre eso hay este verso: “Hay cosas triples que son quíntuples. No hay nada superior a éstas”. Quien conoce esto conoce todo. De todas las direcciones le traen regalos. Se debe meditar “Yo soy todo”. Ésa es la regla.

“Elijo la forma profunda del saman, benéfica para los animales, el udgitha de Agni. La definida tiene la de Soma; la no-definida, la de Prajapati; la débil y suave, la de Vayu; la suave y fuerte, la de Indra; la similar a una garza, la de Brhaspati; la discordante, la de Varuna. “Que yo cante para la inmortalidad de los dioses”, [pensando] así se debe desear cantar. “Que obtenga libaciones para los antepasados; la esperanza, la hierba y el agua para los animales, el cielo para el que sacrifica, alimento para mí mismo.” Pensando esto con la mente uno debe cantar sin distracción. Todas las vocales son el propio Indra. Todas las sibilantes, Mrtyu. Si alguien lo reprobara por [su pronunciación de] las vocales, debería responderle: “He tomado a Indra por refugio; él te responderá”. Si alguien lo reprobara por [su pronunciación de] las sibilantes, le debería responder: “He tomado a prajapati por refugio; él te destruirá”. Si alguien lo reprobara por [su pronunciación de] las consonantes, le debería responder: “He tomado a Mrtyu por refugio; él te hará arder”. Todas las vocales se deben pronunciar resonantes y fuertes, [pensando] “Pueda yo dar fuerza a Indra”. Todas las sibilantes se deben pronunciar articuladas, bien abiertas, sin ser elididas, [pensando] “Pueda yo entregarme a Prajapati”: Todas las consonantes deben ser pronunciadas lentamente, sin confundirse, [pensando] “Pueda yo preservarme de la muerte (mrtyu)”.

Hay tres ramas de lo recto. Sacrificio, estudio y caridad son la primera. El ascetismo es la segunda; la vida del brahmacari en casa del maestro la tercera. Todas éstas conducen a mundos de mérito. Quien permanece firme en el brahman va a la inmortalidad. Prajapati meditó, surgió el triple conocimiento. Meditó sobre él. De él, cuando meditó, surgieron estas tres sílabas: bhus, bhuvas y svar. Meditó sobre ellas. De ellas, cuando Prajapati meditó, surgió el sonido om. Como todas las hojas están unidas a un tallo, así también todas las palabras están unidas al sonido om. En verdad, el sonido om es todo esto.

Los que exponen el conocimiento sagrado dicen: “Ya que la ofrenda de la mañana corresponde a los Vasus, la del mediodía a los Rudras, y la tercera ofrenda a los Adityas y los Visvadevas, ¿dónde está, entonces, el mundo del sacrificante? ¿Cómo podría sacrificar el que no sabe esto? [Sólo] quien sabe debería sacrificar. Antes del comienzo de la oración de la mañana, se sienta detrás del fuego garhapatya mirando al norte y canta el saman de los Vasus.

“Abre la puerta de tu mundo
para que podamos verte,
para obtener la soberanía”.

Entonces sacrifica: “Adoración a Agni, el que habita la tierra, el que habita en el mundo. Obtén el mundo para mí, el sacrificante. Ése es el mundo del sacrificante, allí iré [yo], el sacrificante, tras el fin de mi vida. ¡Svaha! Quitad el postigo”. Tras decir esto se levanta. A él ofrecen los Vasus la primera libación del Soma. Antes del comienzo de la ofrenda del mediodía, se sienta de cara al norte, detrás del fuego Agnidhriya y canta el saman de los Rudras.

“Abre la puerta de tu mundo
para que podamos verte,
para obtener la soberanía”.

Entonces sacrifica: “Adoración a Vayu, el que habita en la atmósfera, el que habita en el mundo. Obtén el mundo para mí, el sacrificante. Ése es en verdad el mundo del sacrificante; allí iré [yo], el sacrificante, tras el fin de mi vida. ¡Svaha! Quitad el postigo”. Tras decir esto se levanta. A él ofrecen los Rudras la ofrenda del mediodía. Antes del comienzo de la tercera ofrenda, se sienta de cara al norte, detrás del fuego Ahavaniya y canta el saman de los Adityas, [el saman de] los Visvadevas.

“Abre la puerta de tu mundo
para que podamos verte,
para obtener la soberanía”, así [para el saman de los Adityas].

Luego [el saman de] los Visvadevas:

“Abre la puerta del mundo
para que podamos verte,
para obtener la soberanía”, así [el saman de los Visvadevas].

Entonces sacrifica: “Adoración a los Adityas y a los Visvadevas que habitan en el cielo, que habitan en el mundo. Obtened el mundo para mí, el sacrificante. Ése es, en verdad, el mundo del sacrificador, allí iré [yo], el sacrificante, tras el fin de mi vida. ¡Svaha! Quitad el postigo”. Tras decir esto se levanta. Los Adityas y los Visvadevas le ofrecen la tercera ofrenda. Éste conoce realmente el sacrificio: quien conoce esto, quien conoce esto.


Chandogya Upanishad.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

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