irichc     Fecha  12/12/2004 07:25 
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Volver al foro Responder Fechner. De la forma de los ángeles.   Admin: Borrar 	mensaje
 
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Cuando empecé a estudiar la forma humana me encontré con un conjunto de superficies accidentadas, de agujeros y de protuberancias; a partir de ese agregado me resultaba imposible sacar la menor coherencia intrínseca. Sin embargo, me preguntaba si no la tendría una forma más acabada. Empecé a despojar al hombre de sus desigualdades y de sus deformidades asimétricas; cuando hube realizado esta tarea, una vez eliminada y pulida la última protuberancia que restaba coherencia a su forma, no quedaba más que una simple esfera.

Contemplé mi obra y meneé la cabeza al ver a esa esfera rodar ante mí: una esfera y nada más que una esfera. Es cierto que Jenófanes, famoso filósofo de la naturaleza perteneciente a la antigüedad, cuyas ideas son lo suficientemente conocidas, veía a Dios bajo la forma de una esfera; es cierto que la Armonía, así como la Unidad, son la esencia misma de la Belleza, y ésta sólo se puede expresar en toda su pureza en forma de una esfera. Pero, para que la Armonía tenga sentido, debe conllevar una cierta diversidad. Espero del ser más completo que su desarrollo espiritual esté acabado; en la misma medida, que ese desarrollo se muestre en el cuerpo mediante una expresión en que la mente pueda reflejarse. Pero, ¿qué expresión puede adoptar una esfera cuando no deja ninguna impresión en ninguna parte? Me repugnaba mi obra.

Si hay enamorados entre mis lectores, es probable que no me perdonen esta sensación de repugnancia. Repudiaba mi obra porque era una esfera, y "¡qué otra cosa veo cuando miro tus ojos azules sino dos esferas que el alma parece haber elegido por morada!; ¿es que no es el ojo quien da al hombre su expresión espiritual?" Pensé esto y entonces comprendí que una esfera también puede tener alma y expresar el alma, pero no hay que imaginársela como una bola de billar. Volví a amar mi obra, se había convertido en un ojo maravilloso.

El hombre es un microcosmos, es decir, un universo en miniatura; la filosofía y la fisiología se empeñan en demostrarlo. Su órgano más noble es una esfera que se alimenta de luz, como ha de serlo el órgano más noble del mayor universo posible, excepción hecha de que su desarrollo ha de ser autónomo e infinito.

Ya hemos hablado de dos detalles que coinciden en dar a los ángeles la forma de una esfera. La noción de forma perfecta conduce a este resultado; y se puede desdeñar cualquier afirmación contraria, pues podemos demostrar que en las criaturas que pueblan nuestra Tierra el órgano más acabado y más sensible tiene precisamente la forma de una esfera. Como la Tierra está situada en un nivel inferior, no dispone de bastante poder para hacer de la esfera un ser autónomo, para hacer del hombre en su totalidad, que es su parte más noble, una esfera. Pero, por el contrario, su parte más noble, el hombre, pudo dar a su órgano más noble, el ojo, la forma esférica que es el apogeo de toda forma. Cualquier objeción posible caerá por sí sola cuando mostremos más adelante que las modificaciones que sufre la forma, las cuales producen la diversidad, no desdicen el hecho de que los ángeles tengan forma esférica, pero no se puede demostrar todo a la vez. La esfera sigue siendo la forma fundamental y no podemos ver en ella más que la forma fundamental de la belleza.

(...)

La creación de cada ser natural se calcula en función del elemento en que vive. Se podría decir que cada elemento constituye sus propias criaturas. Y, si la estructura no fuese la apropiada, no podrían vivir allí.

El elemento del Sol es la luz; así que si existen criaturas solares (y quién osaría disputarles el rango más elevado en relación a las criaturas celestes, ya que son los hijos del cuerpo del Universo [= Sistema Solar] que posee una posición dominante con respecto a los demás cuerpos), ¿qué podrían ser sino ojos que han alcanzado la autonomía?

(...)

Según esto, podemos considerar nuestro ojo como una criatura solar en la Tierra. Vive por los rayos del Sol, vive en ellos, y presenta la forma de sus hermanos solares. Claro está que los efectos del Sol llegan a la Tierra debilitados; en su mayor parte el hombre vive en el seno de los elementos terrestres que así se apropian de la mayoría de su ser; debido a su lejana influencia, el Sol no ha podido elaborar su criatura más que de una pequeña porción del hombre, limitándose al primer estadio de su desarrollo.

Por el contrario, las criaturas solares a las que debido a su naturaleza superior denomino ángeles son ojos que se han liberado, cuyo desarrollo interno ha concluido, aunque siempre según el mismo modelo que éstos. La luz es su elemento, como el aire es el nuestro, y absolutamente toda su estructura se ha calculado en función de ese elemento.

(...)

El ojo es un organismo en miniatura, pero es un organismo en que el desarrollo de la Naturaleza ha llegado a su cúspide.

El sistema nervioso se ha hecho retina; el sistema vascular la ha rodeado formando una túnica de vasos rodeada por un sistema de películas fibrosas de piel dura; ahí se acomodan los músculos oculares (...).

Como el ojo reúne todos los elementos de una criatura autónoma y de la manera más ordenada posible; como su forma externa se conforma al concepto universal de Belleza; como además lleva una vida a plena luz, la que tenemos derecho a esperar de los ángeles; y, por último, como vemos al Sol -al que, como centro de nuestro sistema planetario suponemos morada de las criaturas superiores- rodeado de una atmósfera luminosa a semejanza de la cual se concibe la estructura del ojo, hemos reunido así una apreciable cantidad de datos que conducen a un solo y único resultado. Caminos completamente diferentes nos han llevado hacia la misma meta.

(...)

Todo lo que vemos en el hombre en estado de evolución, en fase transitoria, estará acabado en las criaturas superiores. El cerebro estará repartido alrededor del ojo y lo rodeará como su cuerpo, por el que circulará el éter nervioso en vez de una grosera masa sanguínea como en nuestro cuerpo. Pero esto no impedirá que la luz penetre hasta lo más profundo, pues nuestra masa cerebral y nerviosa se compone de una sustancia traslúcida que sólo a la muerte, al coagularse la albúmina, hace opaca.

Se suprimirán todas las partes del cuerpo cuya existencia y significación sólo se deben a su relación con la Tierra.

(...)

Por último, vamos a probar la importancia capital de los ojos en nuestra cabeza.

Cuando expresamos la alegría se produce una extensión de todos los rasgos de la cara a partir de los ojos, mientras que en el sufrimiento los rasgos se retraen hacia los ojos. (...) De esta forma se puede deducir con total certeza la expresión de los mismos estados anímicos en los ángeles, dando por supuesto que esta expresión ha de ser en ellos tan perfecta como les permite la perfección de su forma. Así, la esfera de un ángel se dilatará en todos sus puntos para expresar la alegría, mientras que, por el contrario, se contraerá para expresar el dolor. Para expresar el amor se extenderá en forma de disco en dirección a su objeto, mientras que al expresar el odio se estirará como una lanza alejándose de su objeto. La cabeza del hombre no llega a alcanzar estas expresiones, pues no representa, por así decirlo, más que un ángel tullido y medio escleroso. Por eso el hombre para manifestar mejor su expresión se ayuda con todo su cuerpo; en la alegría, vemos que no se está quieto y que patalea hacia todos los lados; el dolor le hace recogerse sobre sí mismo; en el amor abre los brazos para acoger al objeto que le inflama; en el odio blande el puño contra el cielo y se arranca a golpear a su adversario. Moviéndose de tal forma, el hombre no está preparado para convertirse en un ángel.


Fechner. Anatomía comparada de los ángeles.

* * *

Quien crea que Fechner, al considerar a los ángeles como fuerzas perceptivas con cuerpos sutiles, se aleja mucho de la tradición cristiana puede revisar esta imagen:

http://es.geocities.com/somesglesia/ulls1.jpg

Saludos.

Daniel.


http://www.miscelaneateologica.tk                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

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