irichc     Fecha  1/09/2003 21:16 
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Volver al foro Responder Leibniz. Defensa antieleática de la tesis del mejor de los mundos.   Admin: Borrar 	mensaje
 
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§ 197. M. Diroys, a quien conocí en Roma, teólogo del cardenal d'Estrées, escribió un libro titulado: Pruebas y prejuicios en favor de la religión cristiana, y que se publicó en Paris el año de 1683. M. Bayle (Respuesta a un provinciano, capítulo 262, página 1058, tomo III), cita la objeción que este teólogo se hace a sí mismo. "Hay una dificultad, dice, a la que importa tanto satisfacer como a las precedentes, puesto que produce más angustia a los que juzgan de los bienes y de los males por consideraciones fundadas en las más puras y elevadas máximas. Consiste en decir, que siendo Dios la sabiduría y la bondad soberana, les parece que debería hacer todas las cosas como las personas sabias y virtuosas desearían que se hiciesen, según las reglas de sabiduría y de bondad que Dios hubiere impreso en ellas, y como estarían obligados a hacerlo ellos mismos si aquéllas dependiesen de ellos; y así, al ver que los asuntos del mundo no marchan tan bien como deberían marchar, a su parecer, y como marcharían si ellos intervinieran, concluyen de aquí que Dios, que es infinitamente mejor y más sabio que ellos, o más bien, que la sabiduría y la bondad misma no tienen parte en ello."

§ 200. Pero M. Diroys supone que si Dios produce siempre lo mejor, producirá otros dioses; pues de otro modo cada sustancia que produjese no sería ni la mejor ni la más perfecta. Pero se equivoca por no tener en cuenta el orden y enlace de las cosas. Si cada sustancia, tomada aparte, fuese perfecta, serían todas semejantes, lo cual no es ni conveniente ni posible. Si fuesen dioses, no hubiera sido posible producirlos. El mejor sistema de las cosas no contendría, por tanto, dioses; será siempre un sistema de cuerpos (es decir, de cosas ordenadas según los lugares y los tiempos) y de almas que se hagan presentes y perciban los cuerpos, y que por su medio se gobiernen los cuerpos en gran parte. Y así como el plan de un edificio puede ser el mejor de todos con relación al fin, al gusto y a las circunstancias, y con unos cuerpos figurados que se os entregasen, se puede hacer la mejor composición posible; es fácil concebir de igual modo que una estructura del universo puede ser la mejor de todas, sin que por eso se haga de ella un Dios. El enlace y el orden de las cosas hacen que el cuerpo del animal y de la planta estén compuestos de otros animales y de otras plantas, o de otros seres vivos y orgánicos y, por consiguiente, que haya entre ellos subordinación, y que un cuerpo y una sustancia sirvan a otros y, por lo tanto, su perfección no puede ser igual.

§ 202. El argumento de M. Diroys camina sobre un supuesto falso, cuando dice que ninguna cosa puede mudar sino pasando de un estado peor a otro mejor, o de uno mejor a otro peor; y que, por lo tanto, si Dios hace lo mejor, este producto no podía experimentar mudanza, porque sería una sustancia eterna, un Dios. Pero no veo por qué una cosa no ha de poder mudar de especie con relación al bien y al mal, sin mudar de grado. Al pasar del gusto que causa la música al que produce la pintura, o viceversa, del placer de los ojos al de los oídos, el grado de uno y otro podrá ser el mismo, sin que el último tenga en su favor otra ventaja que la novedad. Si se hiciese la cuadratura del círculo, o lo que es lo mismo, la circulatura del cuadrado; es decir, si el círculo se mudase en un cuadrado de la misma magnitud, o el cuadrado en un círculo, sería difícil decir, hablando en absoluto y sin aplicación a ningún uso particular, si en ello se había perdidoo ganado. Y así, lo mejor puede cambiarse en otra cosa, que ni sea inferior, ni le sobrepuje; pero habrá entre ellos un orden, y el mejor orden que sea posible. Tomando en cuenta toda la serie y enlace de las cosas, lo mejor no tiene igual; pero una parte de la serie puede ser igualada por otra parte de la misma serie. Además podría decirse que toda la serie de las cosas, hasta el infinito, puede ser la mejor posible, aun cuando lo que existe en todo el universo, en cada parte del tiempo, no sea lo mejor. Podría suceder, por tanto, que el universo marchase siempre de mejor a mejor, si la naturaleza de las cosas fuese tal, que no fuese permitido arribar a lo mejor de un golpe. Pero éstos son problemas de que nos es difícil formar juicio exacto.

Leibniz. Ensayos de Teodicea.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

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