irichc     Fecha  5/08/2003 20:26 
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APOLONIO DE TIANA

[Predecesores de Apolonio]

Los devotos de Pitágoras de Samos dicen de él lo siguiente: que no fue realmente jonio, sino que en tiempos había sido Euforbo en Troya y había vuelto a la vida después de muerto, pero que había muerto conforme a los poemas homéricos; que los vestidos hechos de reses muertas los repudiaba y que se mantenía puro de todo alimento que hubiese estado animado y de los sacrificios cruentos; que en efecto no ensangrentaba los altares, sino que el pastel de miel, el incienso y el entonar himnos era lo que llegaba regularmente a los dioses de parte de aquel hombre; que sabía que los dioses acogían con más agrado cosas de esa índole que las hecatombes y el cuchillo sobre la cesta, y ello porque mantenía relaciones con los dioses. Asimismo, que aprendía de ellos con qué se sienten agradecidos a los hombres y con qué los aborrecen, a partir de lo cual formaba su concepto de la naturaleza; que los demás hacen conjeturas sobre la divinidad y aventuran opiniones divergentes unas con otras sobre el tema, pero que a él se le había presentado Apolo haciéndole saber que era él, además de que habían tenido relación con él, sin haber dado a conocer su identidad, Atenea, las Musas y otros dioses cuyas figuras y nombres no son aún conocidos por los hombres.

Lo que Pitágoras reveló, lo consideraban como ley sus discípulos y lo honraban como a un emisario de Zeus, y entre ellos se guardaba silencio acerca de lo divino. En efecto oían muchas cosas divinas y secretas que eran difíciles de guardar para quienes no aprendían previamente que incluso el silencio es un modo de hablar.

Dicen también que Empédocles de Acragante se encaminaba por esta sabiduría, pues aquello de:

"Alegraos: yo llegué a ser para vosotros un dios inmortal, no ya un mortal".

y

"Pues en tiempos yo he sido ya muchacha y muchacho"

y el buey de Olimpia que, según dicen, hizo de pastel y sacrificó, serían cosas propias de un devoto de las ideas de Pitágoras.

(...)

[Superioridad de Apolonio con respecto a sus predecesores. Difamaciones comunes contra Apolonio]

A Apolonio, en efecto, aunque se ocupaba en prácticas hermanas de éstas y se aproximaba a la sabiduría de modo más divino que Pitágoras por su desprecio por las tiranías, y a pesar de haber nacido en tiempos ni antiguos ni tampoco recientes, los hombres no lo conocen aún por su verdadera sabiduría, que practicaba de manera filosófica y sana, sino que el uno alaba a ese hombre por una cosa, el otro, por otra; otros, por le hecho de haber tenido relación con los Magos de Babilonia, los Brahmanes de la India y los Gimnosofistas de Egipto, lo consideran un mago y lo calumnian como a un intruso entre los sabios, por lo mal que lo conocen. Porque Empédocles, el propio Pitágoras y Demócrito, que convivieron con magos y dijeron muchas verdades sobrenaturales, nunca se sintieron atraídos por este arte. Y Platón, que fue a Egipto y que entremezcló muchas cosas de los profetas y sacerdotes de allí con sus propias teorías y que, como un pintor, dio colores a lo que ya había perfilado, jamás ha sido tomado por un mago, aun cuando se le haya envidiado más que a ningún hombre por su sabiduría.

(...)

[Anunciación del nacimiento de Apolonio]

Pues bien, la patria de Apolonio fue Tiana, ciudad griega en la región de los capadocios. Su padre tenía el mismo nombre; su familia era antigua y descendiente en línea directa de los fundadores; su fortuna, por encima de los de allí, y eso que la región es rica. A su madre, cuando se hallaba encinta de él, le vino la aparición de un demon egipcio; era Proteo, el que en Homero cambia de forma. Ella, sin ningún temor, le preguntó qué iba a dar a luz. Y él le dijo:

- A mí.

- Y tú, ¿quién eres? -replicó ella.

- Proteo -dijo-, el dios egipcio.

De cómo llegó a ser Proteo en sabiduría, ¡qué podría explicarles yo a quienes prestan oídos a los poetas, qué versátil era, diferente cada vez y de y demasiado hábil para ser capturado y cómo tenía la reputación de conocerlo y preverlo todo! Es necesario conservar el recuerdo de Proteo, especialmente cuando el relato en su transcurso demuestre que este hombre era mejor profeta que Proteo y llegó a ser triunfador de muchas dificultades y situaciones irremediables en el punto en que se hallaba más acosado.

[Alumbramiento de Apolonio. Señales prodigiosas]

Se dice que le dieron el ser en un prado, cerca del que ahora se alza un fastuoso templo a él dedicado. Que no se ignore tampoco el modo en que nació. A su madre, cuando llegaba el momento del parto, le vino un sueño: que fuera al prado y cogiese flores. Y al llegar allí, sus siervas se dedicaron a las flores, dispersas por el prado, y ella se entregó al sueño, tendida en la hierba. Entonces, unos cisnes a los que el prado criaba, formaron corro en torno suyo mientras dormía y, levantando las alas como tenían por costumbre, hicieron ruido a la vez, mientras corría una ligera brisa sobre el prado. Y ella se incorporó de un salto, por el canto, y parió. Capaz es cualquier susto de provocar un parto, incluso antes de tiempo. Los lugareños afirman que en el momento en que paría, un rayo que iba a caer sobre la tierra se remontó al éter y desapareció en lo alto, revelando y anunciando de antemano los dioses, creo, su esplendor por encima de todo lo terreno, su proximidad a los dioses y de qué talla iba a ser este hombre.

(...)

[Vocación sacerdotal y precocidad polémica de Apolonio]

Merece la pena no pasar por alto lo ocurrido en el templo, dado que mi narración es acerca de la vida de un hombre que gozaba de estima entre los dioses.

(...)

Al ver un día una copiosa cantidad de sangre en el altar y las víctimas que sobre el altar yacían, unos bueyes egipcios y unos grandes cerdos que habían sido sacrificados, así como a unos que las estaban desollando y a otros que las despedazaban, y dos vasos consagrados, de oro y con piedras preciosas de las más legítimas de la India y admirables, acercándose al sacerdote, le dijo:

- ¿Qué es esto? Alguien en efecto quiere agradar espléndidamente al dios.

- Más te vas a asombrar -contestó-, porque vino sin haber hecho nunca una súplica aquí, ni habernos frecuentado tanto tiempo como los demás, ni haber sanado por obra del dios ni conseguido lo que había pedido. En efecto, parece que llegó ayer y hace el sacrificio con esa prodigalidad. Dice que hará más sacrificios y más ofrendas si Asclepio lo atiende. Es uno de los más ricos. Ha conseguido, en efecto, en Cilicia una fortuna mayor que todos los cilicios juntos. Le suplica al dios que le devuelva uno de sus ojos, que se le ha desgraciado.

Y Apolonio, como sería de anciano su costumbre, manteniendo los ojos fijos en tierra, preguntó:

- ¿Cuál es su nombre?

Y cuando lo oyó dijo:

- Me parece, sacerdote, que a ese hombre no debe acogérsele en el templo, porque el que nos llega es un malvado y ha contraído el padecimiento por conductas no honradas. Eso mismo de hacer sacrificios espléndidos antes de haber obtenido algo del dios no es propio de quien hace un sacrificio, sino de quien trata que se le perdonen acciones criminales y perversas.

Eso fue lo que dijo Apolonio. Y Asclepio, apareciéndosele de noche al sacerdote, le dijo:

- Que se marche Fulano con lo suyo, pues no es digno ni de conservar el otro ojo.

Filóstrato. Vida de Apolonio de Tiana.

* * *

JESÚS DE NAZARET

[Anunciación de Jesús]

En el mes sexto fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y presentándose a ella, le dijo: Salve, llena de gracia, el Señor es contigo. Ella se turbó al oír estas palabras y discurría qué podía significar aquella salutación. El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz a un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande y llamado Hijo del Altísimo, y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre, y reinará en la casa de Jacob por los siglos, y su reino no tendrá fin.

[La adoración de los magos. La estrella de oriente]

Nacido, pues, Jesús en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella al oriente y venimos a adorarle.

[Juan Bautista, precursor de Jesús]

En aquellos días se presentó Juan Bautista predicando en el desierto de Judea, diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos está cerca. Este es aquel de quien habló el profeta Isaías cuando dijo:

"Voz del que clama en el desierto. Preparad el camino del Señor, haced rectas sus sendas".

Juan iba vestido de pelo de camello, llevaba un cinturón de cuero a la cintura y se alimentaba de langostas y miel silvestre. Salían entonces hacia él Jerusalén y Judea en pleno y toda la región del Jordán, y eran por él bautizados en el río Jordán y confesaban sus pecados.

Como viera a muchos fariseos y saduceos venir a su bautismo, les dijo: Raza de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que está a punto de llegar? Haced frutos dignos de penitencia y no os gloriéis diciendo: Tenemos a Abraham por padre. Porque yo os digo que Dios puede hacer surgir de estas piedras hijos de Abraham. Ya está puesta el hacha a la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

Yo, cierto, os bautizo en agua con vistas a la penitencia; pero en pos de mí viene otro más fuerte que yo, cuyas sandalias no soy digno de llevar; él os bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene ya el bieldo en su mano, y limpiará su era y recogerá su trigo en el granero, pero quemará la paja en fuego inextinguible.

[Superioridad de Jesús frente a Juan]

Vino Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él. Juan se oponía, diciendo: Soy yo quien debe ser por ti bautizado, ¿y vienes tú a mí? Pero Jesús le respondió: Déjame hacer ahora, pues conviene que cumplamos toda justicia. Entonces Juan se lo permitió.

Bautizado Jesús, salió luego del agua; y he aquí que se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como paloma y venir sobre él, mientras una voz del cielo decía: "Este es mi hijo amado, en quien tengo mis complacencias".

[El niño Jesús en el templo]

El Niño crecía y se fortalecía lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba en Él. Sus padres iban cada año a Jerusalén en la fiesta de la Pascua. Cuando era ya de doce años, al subir sus padres, según el rito festivo, y volverse ellos, acabados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres lo echasen de ver. Pensando que estaba en la caravana, anduvieron camino de un día. Buscáronle entre parientes y conocidos, y al no hallarle, se volvieron a Jerusalén en busca suya. Al cabo de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles. Cuantos le oían quedaban estupefactos de su inteligencia y de sus respuestas.

Cuando sus padres le vieron, quedaron sorprendidos, y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué has obrado así con nosotros? Mira que tu padre y yo, apenados, andábamos buscándote. Y Él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es preciso que me ocupe de las cosas de mi Padre? Ellos no entendieron lo que les decía. Bajó con ellos, y vino a Nazaret, y les estaba sujeto, y su madre conservaba todo esto en su corazón. Jesús crecía en sabiduría y edad y gracia ante Dios y ante los hombres.

[Difamaciones comunes contra Jesús]

Estaba expulsando a un demonio mudo, y así que salió el demonio, habló el mudo. Las muchedumbres se admiraron, pero algunos de ellos dijeron: Por el poder de Beelzebul, príncipe de los demonios, expulsa éste los demonios; otros, para tentarle, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo será devastado, y caerá casa sobre casa. Si, pues, Satanás se halla dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Puesto que decís que por virtud de Beelzebul expulso yo a los demonios. Si yo yo expulso a los demonios por Beelzebul, vuestros hijos, ¿por quién los expulsan? Por esto ellos mismos serán vuestros jueces. Pero si expulso a los demonios por el dedo de Dios, sin duda que el reino de Dios ha llegado a vosotros.

Evangelios sinópticos.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

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