irichc     Fecha  18/09/2003 05:27 
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Volver al foro Responder Pedro Abelardo. Principios racionales y escriturísticos de la Trinidad.   Admin: Borrar 	mensaje
 
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CAPÍTULO PRIMERO.

QUÉ SIGNIFICA LA DISTINCIÓN DE LAS PERSONAS.

Al describir la perfección del Bien supremo que es Dios, la Sabiduría misma de Dios encarnado, el Señor Cristo, la ha diferenciado con precisión por medio de tres nombres, cuando por tres razones ha llamado Padre, Hijo e Espíritu Santo a la substancia divina única y singular, fundamentalmente individual y simple.

CAPÍTULO SEGUNDO.

QUÉ SIGNIFICAN LOS NOMBRES DE LAS PERSONAS.

Lo ha llamado Padre en razón de este poder único de su majestad, que es la omnipotencia por la cual puede hacer todo lo que quiere, ya que nada es capaz de resistírsele; ha llamado Hijo a esta misma substancia divina porque se reconoce en ella una sabiduría propia por la cual puede discernir y distinguir todo según la verdad, de tal suerte que nada de lo que podría engañarla se le escapa. También lo ha llamado Espíritu Santo según la gracia de su bondad, por la cual Dios no considera la perdición de ningún hombre, sino que está presto a salvarlos a todos, nos distribuye los dones de su gracia sin considerar aquello que merece nuestra maldad, y salva por su misericordia a los que no puede salvar por su justicia. Que Dios, pues, sea tres Personas -Padre, Hijo, Espíritu Santo- viene a decir que la substancia divina es poderosa, sabia, buena; aún más: que ella es el Poder mismo, la Sabiduría misma, la Bondad misma.

En estos tres caracteres: el poder, la sabiduría, la bondad, consiste la entera perfección del bien, y cualquiera de ellos no vale nada sin los otros dos. Alguien poderoso, pero incapaz de ordenar lo que puede según la ley de la razón, no tiene más que un poder funesto y pernicioso. Si es sabio y actúa con discernimiento, pero es impotente, no lleva nada a cabo. Sea poderoso y sabio sin ser bueno en absoluto, será por ello más propenso a dañar en tanto que su poder y su habilidad le permiten lograr más eficazmente lo que quiere: aquel que no emite ningún sentimiento de bondad no deja a los demás ninguna esperanza respecto a sus buenas acciones. Pero aquel en quien se hallan estas tres cualidades: el que puede lograr lo que quiere; el que, siendo bueno, quiere según el bien; el que no sobrepasa insensatamente los límites de la razón -, éste, está claro, es de cierto verdaderamente bueno, y perfecto en todos los aspectos.

Pero esta distinción de la Trinidad no sólo conviene para describir la perfección del Bien supremo, sino que es también muy útil para inculcar a los hombres el apego al culto divino. Es por ello que la Sabiduría misma de Dios encarnado se ha ocupado particularmente en predicarla. Hay, en efecto, dos cosas que nos vinculan enteramente a Dios: el temor y el amor. El poder y la sabiduría nos inspiran el temor en su mayor grado, ya que sabemos que Dios puede castigar nuestras faltas y que nada se le escapa. En cuanto a la bondad, ésta se refiere al amor, ya que amamos especialmente aquello que tenemos por muy bueno. Ella garantiza por otro lado que se quiera castigar la impiedad, puesto que la iniquidad le desagrada tanto como aún más le place la equidad, según está escrito: "Has amado la justicia y odiado la iniquidad" (Salmos 44, 8).

Por el nombre de Padre, como hemos dicho, se designa el Poder; por el nombre de Hijo, la Sabiduría; por el nombre de Espíritu Santo, el sentimiento favorable hacia las criaturas. Determinaremos a continuación las razones de estos nombres, explicando porqué han sido apartados de sus significados habituales para señalar en Dios estas distinciones. Pero antes debemos mostrar que esta diferenciación de la Trinidad divina no ha sido inaugurada por el Cristo, aunque la haya enseñado con más claridad y exactitud. Ya que la inspiración divina se ha dignado a revelársela a los judíos por los profetas, a los paganos por los filósofos, para que la perfección del Bien supremo, siendo conocida, incitara a uno y otro pueblo al culto del Dios único, "de quien, por quien" y en quien "son todas las cosas"; y porque en tiempos de la gracia esta fe en la Trinidad fue más fácilmente recibida por uno y otro pueblo cuando vieron que también había sido enseñada por los ancianos doctores.

Viene en primer lugar al comienzo mismo de la Ley, donde el legislador Moisés establece la fe católica en la Unidad y también en la Trinidad como siendo el fundamento de todos los bienes. En efecto, cuando se dice: "En el principio Dios creó el cielo y la tierra" (Génesis 1, 1), allí donde nosotros decimos "Dios", el original hebreo reza "heloym", plural del singular "hel". ¿Por qué no se dice "hel", esto es, Dios, mas "heloym", que significa en hebreo "dioses" o "jueces", sino para poner de acuerdo esta palabra con la multiplicidad de las Personas divinas, y para dar a conocer también que hay una pluralidad en Dios, en el sentido de que hay una trinidad, y por qué Dios es llamado de cualquier modo múltiple en el sentido de que es trino, no según la diversidad de la substancia, sino según las propiedades de sus Personas? Ya que en el mismo lugar se ha tomado la profunda precaución de indicar la unidad de la substancia diciendo "creó" y no "crearon". En el mismo lugar todavía, en aquellos que le siguen inmediatamente, Moisés añade la distinción de las Personas, como para determinar que ha empleado el plural "heloym" a fin de darla a conocer. Ya que es la eternidad del Espíritu Santo la que se muestra claramente, cuando se dice: "el Espíritu de Dios aleteaba por encima de las aguas" (Génesis 1, 2); en cuanto al Verbo, es decir el Hijo, y al Padre junto a él, se sobreentienden, al leerse: "Dios dijo: ... hágase" (Génesis 1, 3); es decir que el Padre ha dispuesto las cosas por hacer en su Sabiduría, que le es coeterna; puesto que es necesario no verla como una palabra corporal, como probaremos más adelante. En cierto lugar está escrito igualmente: "Y vio Dios que esto era bueno" (Génesis 1, 12), donde se sobreentiende la Bondad de Dios que nosotros llamamos el Espíritu Santo; así como en estas palabras: "Dios dice", se comprenden el Verbo y el Padre. Ahora bien, estas otras: "Dios vio que esto era bueno" vienen a decir: conociendo que la obra que había hecho era buena, la ama por el hecho mismo de ser buena, y así muestra de un modo límpido que él mismo es bueno. Es con toda la razón, para fundar el testimonio de sus obras y para hacerlas valer, que son recordadas las Personas divinas -Omnipotencia, Sabiduría y Bondad de Dios- para que se crea que Dios ha hecho lo que ha podido y querido porque ha querido y porque es bueno; recíprocamente la bondad de las obras es esclarecida por la bondad del artesano, puesto que un artesano supremamente bueno y perfectamente hábil compone una obra que lo supera todo. ¿Y qué podrá enseñar la existencia de la Trinidad con mayor claridad que este pasaje que aparece más tarde, a propósito de la creación del hombre, cuando el Señor dice: "Hagamos al hombre, etc." (Génesis 1, 26)? ¿Por qué se dice "hagamos", en plural, sino para expresar la operación conjunta de la Trinidad entera? ¿A quién iba a exhortar Dios a crear al hombre, o a ayudarlo en cualquier cosa, si lo creó él solo? En otra parte está escrito: "¿Quién enseñó al espíritu del Señor, o le aconsejó enseñándole? ¿A quién demandó consejo, etc.?" (Isaías 40, 13). Lo que sigue es dicho por la serpiente: "Seréis como dioses" (Génesis 3, 5), y concierne también a esta pluralidad de las Personas divinas, del mismo modo que esta exclamación del Señor: "He aquí el hombre es como uno de nosotros" (Génesis 3, 22); y todavía, esto que dijo el Señor: "Descendamos y confundamos allí sus lenguas" (Génesis 11, 7), dado que Dios lo hizo solo - ya que se añade: "Así los dispersó" (Génesis 11, 8).

Pedro Abelardo. De la Unidad y de la Trinidad divinas (Caps. 1-2, Libro I). [Traducido del francés]                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

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