irichc     Fecha  14/07/2003 01:19 
Host: dom12-164.menta.net    IP: 62.57.115.164    Sistema: Windows 98


Volver al foro Responder San Isidoro de Sevilla. El cristianismo ante el poder.   Admin: Borrar 	mensaje
 
Mensaje
Digámoslo sin rodeos, amado Braulio: ninguna entidad humana tiene, en virtud de su propia naturaleza, el derecho de gobernar a los hombres. Quizás pueda resultar esto cínico dicho por mí, que fui el principal maestro del dulce y piadoso Sisebuto. El buen Jesús de Nazareth vio en la metánoia, conversión o cambio de rumbo interior de cada hombre, el decisivo fulcro para saltar a una metánoia de ámbito social e histórico donde pudiera germinar el Reino de Dios, ese granito de mostaza, y, por tanto, donde no existiera ni el poder ni los súbditos, que son los términos correlativos que constituyen cualquier sistema político. Jesús y el Poder son términos antitéticos, como lo son Dios y el Diablo. Jesús señala abiertamente que los que mandan OPRIMEN CON SU PODER a las naciones (Mc. 10, 42), y hasta señala paladinamente la relación de todo el que tiene poder (¡también Sisenando!) con el Diablo cuando dice que éste da el poder a quien quiere (Lc. 4, 6). Califica de ZORRO a Herodes, representante humano de todo gobernante (Lc. 13, 32); coloca entre los pecadores a quienes colaboran con el poder político (Mt. 9, 10). Jesús no desprecia los problemas políticos, pero los teme en la medida que empequeñecen la mirada del hombre. ¿Le hemos hecho caso nosotros, sus discípulos? Por supuesto que no. ¡Que Dios nos perdone, también en esto! Nunca podré olvidar la tremenda injusticia que cometimos con el dulce Rey Suintila. Me dirás para consolarme que yo sólo fui un mero peón, un instrumento del segundo escalafón, un sacerdote que sencillamente obedecía al que tenía mayor poder político. Pero el que obedece en el mal es semejante al que lo manda. Al que hace y al que obedece les castiga la misma pena. El poder y las riquezas nunca se adquieren sin pecado; los tesoros y el poder siempre acumulan pecados. La riqueza y el poder nunca se administran sin pecado.

El cristianismo quiso ser una rebelión contra el mundo, y vencido por el mundo ha acabado cediendo ante el mundo: ya es una institución mundana.

San Isidoro de Sevilla. Correspondencia con San Braulio.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                
 

Respuestas (0)
 


Volver Responder
 
Nombre
E-Mail
Asunto
Web
Enlace a una
imagen

Mensaje